entre las sábanas

Conjunto de relatos de McEwan de 1978, de sus primeras cosas. Ya me ha pasado otras veces que me entusiasmo con un autor, busco lo anterior que ha escrito y me llevo un chasco. Estos cuentos son flojos. Y, encima, desagradables.

Rarezas sexuales, depravación, perversidad, fantasías sádicas y masoquistas... En fin, que me he dejado a la mitad algunos de ellos. No se trata de relatos eróticos pues ni hay descripciones ni el asunto de fondo es el sexo, pero la problemática de estas historias es de una penuria humana y moral digna de compasión pero no de dedicarle nuestro tiempo.

literatura juvenil

Jack London

Simplifico un poco la lista de lecturas "juveniles" que les dejé.

Animales

Imprescindibles son:
El libro de la selva, KIPLING, Rudyard (1894)
La llamada de la selva, LONDON, Jack (1903)
Colmillo blanco, también de LONDON, (1907) y
Mi familia y otros animales, DURRELL, Gerald (1956)

Hay que mencionar, aunque a mí, particularmente, no me dijeron mucho, quizás porque los leí de adulto,
El viento en los sauces, GRAHAME, Kenneth (1908) y
Bambi. Historia de una vida en el bosque, SALTEN, Félix (1924)

Aventuras

Recuerdo como muy buenas:
Miguel Strogoff, VERNE, Julio (1875)
Corazón, AMICIS, Edmondo de (1886)
Beau Geste, WREN, Perceval Christopher (1967)
Tarzán de los monos, BURROUGHS, Edgar Rice (1914) y
las Aventuras de Tom Sawyer, TWAIN, Mark (1876)

Leí recientemente un libro actual que me gustó:
Carta al Rey, DRAGT, Tonke (1962)

Me encantaron en su día pero he releído no hace mucho y ya no ha sido lo mismo:
Momo, ENDE, Michael (1973) y
El Corsario Negro, SALGARI, Emilio (1899)

Otros citarían aquí como imprescindibles:
La isla del tesoro, STEVENSON, Robert Louis (1883) y
Winny de Puh, MILNE, A. A. (1926).

Fantasía

Tres títulos importantes que, a mi, no me entusiasmaron:
Charli y la fábrica de chocolate, DAHL, Roald (1964)
Peter Pan y Wendy, BARRIE, James Matthew (1911) y
El maravilloso mago de Oz, BAUM, Lyman Frank (1900)

Iniciación a la vida adulta

Están bien (el segundo en el límite tolerable de la literatura-pastel):
Y decirte una estupidez, por ejemplo te quiero, CASARIEGO, Martín (1996) y
Mi planta de naranja lima, VASCONCELOS, Mauro de (1967).

La mayoría de estos libros se pueden leer sin sonrojo siendo adultos. Algunos incluso deben ser leídos (Kipling, London,...).

spb PocketPlus

Aquí les dejo una captura de pantalla para que vean cómo he dejado configurada la pantalla principal de la htc. En una hoja excel resumo hasta donde he llegado en mi experimentación y elección de programas. Espero que les sea de utilidad.

Dediqué en su día muchas horas a la palm, cosa que no estoy dispuesto a volver a hacer con PPC. Si usan algún programa que vean importante y que yo no menciono, me lo dicen. No quiero cargar la máquina con mucho soft para no perder velocidad, pues ya trae muchas cosas de serie.

En general estoy contento con el cambio: mejor pantalla, funciona mejor el reconocimiento de escritura, es más sencillo todo (explorador del PC "lee" la pda como una unidad de memoria más), etc.

Es muy cómodo tener integrado pada y teléfono. Lo más novedoso para mí ha sido pasar a contar con GPS. El TomTom es impresionante, funciona de maravilla. Ya lo usé en un viaje a Ciudad Real el otro día: de puerta a puerta sin ningún error. Mis experiencias hasta ahora de viajes con navegador no habían sido satisfactorias: rectifico.

novedades interesantes

Tres libros recientes que me interesan:

Dios ha nacido en el exilio, de Vintila Horia
[Fuente: Aceprensa]
Siempre he querido leerlo. Esta reedición puede ser la oportunidad.

Chiquita, de Antonio Orlando Rodríguez
[Fuente: Babelia]

Pensamientos de arte y literatura, de Joubert
[Fuente: Babelia]
Ya se ha hablado en este blog, incluso disponen del texto completo. Un empujoncito de animación a su lectura.

Zafón

No me he abalanzado sobre él. Lo que ha ocurrido es que compré 7 para los ponentes del ciclo de conferencias que les comenté. Un ponente falló y ¿qué otra cosa se puede hacer con un libro?

Me ha gustado más bien poco. La sombra del viento es una buena novela y ésta es floja. El arranque está bien, pero veía que pasaban páginas y páginas y la historia no me enganchaba. Volvía a cogerlo cada vez con menos ganas y, lo que es peor, pensando que me estaba estorbando leer otra cosa.

Creo que Zafón está en la línea correcta: contar historias en las que pasen cosas, sin experimentos narrativos ni dificultades técnicas ni monólogos egocéntricos de los personajes. Le salió bastante bien con La sombra del viento pero aquí ha fallado. Hay demasiadas cosas, hay flecos poco resueltos, no termina de entenderse bien la naturaleza del "patrón" que encarga el libro, ni qué quiere hacer exactamente con ese libro. El problema no es que a mi no me guste el recurso a la religión y a los demonios, que no me gusta, si no que que aquí la historia (con los ingredientes que ha decidido Zafón) falla en su concepción y en su resolución.

Otra cosa -que no advertí en La sombra del viento- es cierto rebuscamiento y complicación en la expresión. Algunos ejemplos.

"Sentí que finalmente había confesado una mentira y que la losa del remordimiento se levantaba de un plumazo." (pág. 120)

"Una brisa helada me acarició la piel, portando el aliento perdido de las grandes esperanzas." (pág. 179)

"Un ejemplar de La Vanguardia había quedado huérfano en la mesa de al lado y lo adopté." (pág. 223)

Son modos de decir innecesarios, tópicos, "literarios" (en el mal sentido). ¿Qué es "el aliento de las grandes esperanzas"? ¿se ha perdido? ¿no les parece excesivo "huérfano" aplicado a un periódico?

Son cosas que a mi me desaniman y me previenen contra lo que estoy leyendo.

Tampoco me entusiasman precisamente pensamientos del tipo "la vejez es la vaselina de la credulidad" o "la rutina es el ama de llaves de la inspiración". Parecen frases de almanaque y, quizás, muestran poca confianza del escritor en que su historia se valga sola.

David Martín, el protagonista, por terminar de decirlo todo, es un personaje irónico y amargado. Sus conversaciones parecen combates de esgrima. Muchos diálogos me han parecido poco verosímiles.

Hay mucha paja. El libro es lento y se abunda en descripciones de lugares. Peor es cuando un personaje cuenta un sueño que ha tenido. No sé si Planeta contrató un número determinado de líneas, pero aquí desde luego sobran muchas. Son setecientas páginas de inversión, así que piénsenselo bien antes de empezar. Ni siquiera saber el final merece la pena.

Espero que los conferenciantes a quienes lo regalé, si lo leen, no saquen conclusiones precipitadas sobre mi competencia como lector-recomendador-regalador de libros.

Aquí les dejo la reseña que salió en Babelia para que tengan otra opinión.

el peligro de leer



Dos artículos que he leído recientemente y me han hecho pensar. Los recomiendo.

Sigue siendo peligroso leer
Tomás Baviera Puig (en conoZe)

El nihilismo en la crisis de la literatura actual
Tzvetan Todorov (Fuente: Aceprensa)

Angeles rebeldes, en Aceprensa

Aquí les dejo el enlace a la reseña que preparé del libro de Robertson Davies. Insisto. Quiero que lo lean.

La pared vacía

Elisabeth Sanxay Holding (NY) (1889-1955) fue una escritora norteamericana que firmó 18 novelas de crimen y misterio. La pared vacía (1947) fue alabada por Chandler y Hitchcock.

Es la estampa típica de familia norteamericana feliz de clase media. Pero sólo en las apariencias. Lucia está a cargo de sus hijos, Bee y un varón. Vive con ellos el abuelo. El papá está ocupado fuera, en la 2ª Guerra Mundial. Un tipo que pretende seducir a Bee resulta muerto. Lucia hace todo lo que está en su mano para que su familia no resulte implicada. Hay un chantaje de por medio y algún que otro muerto más.

Lucia es insegura y piensa que falla como madre y como ama de casa. Su hija quiere ser cualquier cosa en la vida menos algo parecido a su madre. Hay cosas de fondo interesantes en la novela, aunque esa cuestión no es igual plantearla en 1947 que en 2008. Ha llovido mucho. Otro asunto, que, éste sí, no ha cambiado, es que uno sabe siempre que hay cosas que no se deben hacer, que están mal, aunque nos convengan los resultados. Es gratificante, y raro, leer esto en una novela.

El libro está bien aunque resulta algo soso. No es tan trepidante como promete la publicidad de Lumen, que, como siempre, hace una bellísima y elegante edición.

Bennett

Tenía ganas de leer algo de Bennett y, mira por donde, cae en mis manos su última novelita, Una lectora muy especial. En Aceprensa, si están suscritos, pueden leer la reseña completa. La Reina de Inglaterra se aficiona a la lectura dirigida por un pinche de cocina. Un librito que merece la pena.

Hay reflexiones interesantes sobre la lectura, como estas:

* Diferencia entre leer sobre algo y ser aleccionado en algo.
* Escribir es hacer, leer no.
* La lectura como un pasatiempo excluyente y elitista.
* Incógnito. Todos somos iguales ante un libro.
* ¿Hay que optimizar el tiempo de lectura? (leer cosas útiles).
* “Nunca estaba enfadada, no en vano tenía su libro” (¿no les pasa lo mismo?).

El lavaplatos que introduce a la Reina en el mundo de los libros es gay. Bennett también señala la condición gay de algunos de los escritores que se mencionan a lo largo del libro. No sé qué quiere decir esto, pero lo anoté porque me llamó la atención.

Aprendo (tarde) esta palabra:
"Opsímata" = persona que aprende tarde en la vida.

El pecho

David Kepesch, profesor de literatura, conocido de los lectores de Roth, aparece un día convertido en pecho. El 50% del tiempo se lo pasa dilucidando si vive un sueño o eso le está pasando realmente. El otro 50% pensando en que sigue queriendo tener sexo.

Kafka y Gógol planean sobre la calenturienta imaginación de Roth para engendrar un producto asqueroso y sucio. No consigo entender qué pretendía con esta historia ni pienso dedicar un segundo a averiguarlo.

20 consejos

Lo veo por ahí (Libros en Red), me ha hecho gracia y lo dejo:

los 20 consejos para convertirse en escritor

1. Lo primero: conoser vien la hortografia.

2. Cuide la concordancia, el cual son necesaria para que usted no caigan en aquello errores.

3. Ponga comas puntos signos de interrogación o dos puntos rayas siempre que corresponda si no
poco se entienden las relaciones entre las palabras la jerarquía entre las ideas. Y cuando, use los signos de: puntuación, póngalos; correctamente!.

4. Lo mejor es esquivar la reiteración de sonidos en la oración. La proposición es buscar una opción que no rime con lo dicho con antelación.

5. Evite las repeticiones, evitando así repetir y repetir lo que ya ha repetido reiteradamente.

6. Trate de ser claro; no use hieráticos, herméticos o errabundos gongorismos que puedan jibarizar las más enaltecidas ideas.

7. Imaginando, creando, planificando, un escritor no debe aparecer equivocándose, abusando de los gerundios. Tratando siempre, sobre todo, de no estar empezando una frase con uno.

8. Correcto para ser en la construcción, caer evite en trasposiciones.

9. Tome el toro por las astas, haga de tripas corazón y no caiga en refranes comunes. Calavera no chilla.

10. ¡Voto al chápiro!... creo a pies juntillas que deben evitarse las antiguallas que obscurecen el texto.

11. Si algún lugar es inadecuado en la frase para poner colgado un verbo, el final de un párrafo lo es.

12. ¡¡¡Por el amor de Dios!!!!, no abuse de las exclamaciones. NI de las Mayúsculas. Recuerde, además, que la cantidad de puntos suspensivos es siempre fija....... (¡solo tres!)

13. Pone cuidado en las conjugaciones cuando escribáis.

14. No utilice nunca doble negación.

15. Evite usar el adjetivo "mismo" como si fuera un pronombre; el mismo está para otra cosa.

16. Aunque se usen poco, es importante emplear los apóstrofo's correctamente.

17. No olvide poner las tildes que correspondan. Mas aun cuando es importante conocer cual es la significacion de una palabra, en caso de que haya una opcion con tilde y sin ella.

18. Procure "no poner" comillas "innecesariamente". No es un recurso para "resaltar" sino para "mencionar" una "voz ajena" al texto.

19. Procurar nunca los infinitivos separar demasiado.

20. Y con respecto a frases fragmentadas

Zuckerman desencadenado

Cada vez tengo más la impresión con Roth de estar leyendo siempre el mismo libro. El mismo buen libro, desde luego. En esta ocasión Z ya ha publicado 4 novelas y la útima, la escandalosa Carnovski, ha sido todo un éxito. Ha ganado más de un millón de dólares y le van parando por la calle. Tuvo que aprender a lidiar con la indiferencia y ahora con la fama. Y no le gusta. Se siente perseguido y, en cierto sentido, amenazado. Su libro no ha sido nada bien recibido por el entorno judío (que incluye a su familia).

Si el público, en la novela, se pregunta si Carnovski es Zuckerman, nosotros nos planteamos a la vez si Zuckerman es Roth. La respuesta es naturalmente no. Y naturalmente sí.

Zuckerman está obsesionado con la escritura y con el sexo, está por encima de su condición de judío y de hijo y hermano y a la vez no puede vivir al margen de esos hechos. Su moralidad es practicamente nula y quiere vivir sin tener en cuenta los juicios de los demás. Esto es difícil, incluso en el supuesto de que pueda escapar continuamente de su propia conciencia.

El libro tiene momentos buenísimos, con un Roth inspirado y más suelto y juguetón que de costumbre.