Montaigne y sus ensayos

Me preguntan por Montaigne. Rescato de unas notas de 2004:

Un nuevo amigo, Miguel. Llevo frecuentándole unas semanas aunque él no me conoce. Está muerto. Pero ha dejado escrito su pensamiento y me lo está contando. No pasamos ratos largos juntos porque estoy reservándole un trato muy especial, quiero asegurarme de que le recibo fresco, sin cansancio, con sorpresa. Sólo hago esto con la gente que me interesa mucho. Selecciono bastante lo que leo y aún así me suelo aburrir de casi cualquier libro si debo estar con él más de dos, tres, cuatro días.

Miguel es un tipo de gran inteligencia, con los clásicos bien digeridos, acostumbrado a pensar y a expresarse con una mezcla de claridad y profundidad poco frecuente. Su visión de la vida es ante todo racionalista y escribe con la suficiencia y la seguridad del que se siente en la verdad, y sabe hacerlo sin producir repulsa en el lector; no sólo eso, sino que éste siente el privilegio de poder acceder a esta mente lucida y fértil. Todo lo que he leído hasta ahora me ha enriquecido.

Tengo entendido que era un hombre sin fe, lo que ya me anuncia que se le van a escapar muchas cosas en su interpretación del hombre y del mundo y que, en eso, no podremos estar de acuerdo. Lástima. Va mucho con mi carácter esta lectura, coincido con casi todos sus puntos de vista y me hace llegar más lejos en algunas cuestiones. No dudo que estoy en una primera lectura. Los Essais ya no me dejarán.

No es una lectura para todo el mundo. Para quien quiera comprar los Ensayos, recomiendo la edición de Cátedra en su Biblioteca Aurea.

Tres rosas amarillas


Tres rosas amarillas. Espacio desde hace meses el último Carver que me queda. Irrumpe en una situación corriente, plantea una tensión, tan real, bien contada y dialogada que no parece en nada literatura, estás ahí, entras con una cámara en la vida real, vives y sientes un rato con los personajes y fin. Fin de esa secuencia, no de la vida ni de los personajes. Es una estampa. Creo que debe ser muy difícil escribir así. Por eso es grande. (Releo el párrafo y no encuentro ninguna idea interesante que explique a Carver).

Diarios de Gide


Algunas notas sobre sus diarios:

Gide Sufre. Se siente superior (en algún aspecto lo era). Hipersensible. Excelentes retratos de caracteres en cinco líneas. Especialísima atención a lo que se escribe en Francia y mucho menos a lo exterior. Seducido por comunismo y por Rusia. Cristianismo enemigo de sus impulsos: solución, el cristianismo yerra. Llega a necesitar hacer apología de sus impulsos (esta convencido de que Corydon era necesario). Lástima de lúcida inteligencia dominada por los instintos. Familia y religión enemigos del progreso. Lo importante lo que siento, el artista se viste sentimentalmente "a medida".

Palíndromos (2)



Amigo, no gima

Yo soy ateo, poeta yo soy

Orine, De Niro


La ladrona de libros


Destaco de la última revista del Círculo de Lectores:

1. Biblioteca clásica Gredos. Colección de 12 títulos indiscutibles. César, Platón, tragedia griega, homero y Virgilio, Cicerón

2. Tres DVD, Los Mann, La novela del siglo.

3. Las Obras completas de Vargas Llosa tienen el inconveniente de que no todo está al mismo nivel.

4. Capote. Cuentos completos. Posiblemente lo que pida yo.

5. Arthur y George. Ultima novela de Juian Barnes, uno de los escritores ingleses actuales más interesante.

6. Inauguran una colección interesante de libros con su película correspondiente: Juicio y sentimiento, lo que el viento se llevó, El gatopardo, El doctor Zhivago. Una selección irreprochable.

7. En la sección de DVD aparecen dos cosas a las que me gustaría hincar el diente algún día: Los Soprano (mafia italoamericana) y 24 horas.

8. Primera noticia de un tal Steven Taylor, que ha creado una serie detectivesca en la Roma de César protagonizada por un tal Gordiano el Sabueso. (Espero que las novelas sean más ocurrentes que el apodo del detective).

9. La ladrona de libros, de Markus Zusak. Una historia sobre el poder de los libros: una niña, un acordeonistas, un boxeador judío, nazis fanáticos, hurtos y palabras. ¿Y si pido mejor este?

Umbral

Ha muerto Umbral. Uno de los escritores más geniales, inclasificables, independientes y corrosivos que nos quedaban. Un maestro del idioma, inventor de vocablos y retorcedor de frases. Con legión de imitadores. Cogía la idea, la aplastaba con palabras y nos sorprendía una y otra vez con usos deslumbrantes de la lengua. Nunca me ha llamado la atención leer sus novelas y las he aparcado sistemáticamente con miedo, creo que bastante fundado, a quedar defraudado. También he procurado seguir siempre bastante de lejos al personaje, con algunas ocurrencias graciosas pero con demasiado frecuentes salidas de tono, como cuando hizo unos experimentos con Viagra para escribir sobre sus impresiones. Sí me resultaban divertidos sus exabruptos y sus provocaciones a otros escritores.

Para mi Umbral era sobre todo sus columnas y sus Diccionarios de literatura. Mortal y rosa me resultó aburrida y nunca la he recomendado, aunque está tan bien escrita como casi todo lo suyo. Me gustó mucho, mucho, el libro que dedicó a Valle-Inclán (Los botines blancos de piqué).

Jesús de Nazaret, de Benedicto XVI

Tengo en mis manos Jesús de Nazaret, de Benedicto XVI, primero de su trilogía sobre el Jesús histórico de los Evangelios. Una cristología apoyada en la exégesis de la Sagrada Escritura. Veo el índice, los autores que cita y algún párrafo suelto y creo que este no será precisamente un libro popular y divulgativo como sus excelentes entrevistas con Messori (Informe sobre la fe) y Seewald (Dios y el mundo), va más en la línea de Introducción al cristianismo, es decir, teología. Acaba de salir hace dos días en nuestro país, sorprendentemente (para mí) en La Esfera de los libros (Imelda Navajo).

Esto dice sobre el libro Enrique Monesterio en su blog.

¿cómo se dispara?


Tirano Banderas

Flaubert escribía a Louise Colet en una carta que la eficacia y la honradez de la novela está en dejar que los personajes actúen y las cosas sean. Presentar, no narrar. Baroja y Unamuno redactan, Valle escribe.

Vuelvo a a mirar en mi estantería los dos tomos de la edición de Espasa de la obra completa de Valle. La lectura del Valle de Umbral me presiona para leer lo que me falta: Lámpara maravillosa, Claves Líricas, Comedias, Ruedo, ... quizás algo más.

Mi flechazo fue con Tirano. No entendí en su día Luces y algo más, aunque tampoco me entusiasmó, Divinas. Me encantó la serie de Guerras Carlistas, notable a las Sonatas y a las colecciones de relatos. Ahora no recuerdo -de memoria- que me haya entusiasmado nada de su teatro. Tirano entraría entre las veinte primeras (¿o las diez?) de cualquier selección universal que ahora hiciera. Es una explosión de castellano como pocas veces he visto. Deslumbrante.

Miren esta página sobre Valle, está llena de cosas suculentas.

Ayllón

Hace años que sigo la pista de José Ramón Ayllón. Habla de cosas que me interesan y habla bien, es claro, ameno y hace pensar. He leído tres libros suyos, una novela sobre la muerte de César (Querido Bruto), estupenda introducción al mundo clásico romano; un libro que rastrea a Dios en la obra de escritores importantes (Dios y los náufragos) y una estimulante y amenísma antropología (En torno al hombre).

En su página web tienen más información sobre sus obras, así como sus recomendaciones de libros y películas. Echenle un vistazo, merece la pena.

criteria club lectores

Criteria club de lectores ofrece un catálogo trimestral que selecciona buenos libros para leer, regalar, recomendar y educar, "con tranquilidad" (según explican).

Los epígrafes de su selección son: ocio y regalo, historia y biografías, ensayo, literatura, religión, infantil, juvenil y educación. También ofrecen alguna película en DVD.

Pides el libro por internet o por teléfono y te lo traen enre?)).

Ofrecen, tanto en el catálogo como en la web, buenas reseñas de cada libro.

Me parece una buena iniciativa. Creo que todos los filtros con sentido que orienten bien entre la numerosísima oferta de lecturas que existe son bienvenidos. Todavía no ofrecen mucho donde elegir pero las cosas no nacen grandes.

Thomas Mann


Thomas Mann es un escritor fascinante e inagotable. Hace un par de años intenté resumir en un artículo por qué me lo parece así, a la vez que ofrecía algunas pistas para la lectura de sus obras fundamentales. El interés que despiertan los grandes escritores nunca se desgasta y ha vuelto a ser actualidad recientemente, esta vez de modo tangencial, por la publicación en nuestro país de dos libros de su hijo Klaus. Si les interesa su familia (la de Mann), no se pierdan el libro de Reich-Ranicki "Los Mann".

El angel negro, de Connolly


Charlie Parker sigue su cruzada particular contra el mal y Connolly continua indagando el porqué de tantas cosas que no funcionan entre los hombres. Otra vez hay ángeles y demonios, seres cuya naturaleza aterroriza, psicópatas del dolor que ponen los pelos de punta y bastante muerte. Los orígenes de esta historia se remontan esta vez a la mismísima creación del mundo; pasa por la edad media y llega hasta el S. XX con un cóctel de monjes, anticuarios, nazis, esculturas de huesos y sectas. Todo bastante bien hilvanado y terroríficamente verosímil.

Todo lo que muere, su primera novela, me resultó impactante. Las otras cuatro, incluída esta última, me han gustado pero algo menos. El angel negro es algo menos sangrienta pero más morbosa.

Creo que Connolly, pasa un poco en general en este género de novelas, tiene un problema con los finales. Trabaja una historia de una arquitectura apabullante para luego resolver con un clímax que no suele estar a la altura. También, esta vez, se excede un poco con la parafernalia histórica, en las subtramas sentimentales y descripciones ambientales.

No quiero ni imaginarme como deben ser las pesadillas del escritor irlandés cuando estas son las cosas que se le ocurren despierto.

Siempre he repetido que no es un escritor para todos los estómagos. Y, ojo, es adictivo.

palíndromos (1)


Anita lava la tina

Adán no cede con Eva y Yavé no cede con nada

Onís es asesino

Sonreí, Bogart no cede contra gobiernos


Premio Thinking Blogger Award


El Lobo feroz, un blog de combate contra el relativismo, considera que Pasen y lean es un espacio en la red que también ayuda a pensar, y ha querido distinguirme con un Thinking Blogger Award.

Naturalmente lo agradezco mucho y me siento estimulado. En unos días cumpliré mi compromiso de destacar por mi parte a otros cinco blogs que hagan pensar.

Borges


Me voy una semana fuera y me llevo el tercer tomo de sus Obras Completas, edición del Círculo de lectores. Siempre me deja un poco frío pero me entusiasma su castellano. Juega en otra división. Malabarismo literario de un genio. Sin emoción. Sin vida. Libros sobre libros, sobre ideas, no sobre hombres. Asepsia. Culturalismo libresco. Imposible no admirarle aunque difícil amarle.

Kafka y su padre


Rescato esta nota:

Termino la lectura de la Carta al padre de K. Texto breve y cómodo que admite lectura en la pantalla del ordenador. Aún no he llegado a entender la importancia fundante e indiscutida de este autor. He leído pacientemente y sin gusto sus novelas (Proceso, Castillo, América), algunos de sus relatos (que algunos, ej. Marías, encuentran mejores que las aquellas) y ahora esto. Dicen que lo mejor son los Diarios. Esta carta explica mucho de su personalidad, que se me ocurre resumir en una palabra: inseguridad. Llevada al límite, hizo necesaria la intervención motu propio de Brod para que nos llegara su obra. Padre autoritario, insensible, duro en extremo con los demás, sin ninguna confianza en/con su hijo. Hijo débil, falto de confianza en sí mismo, con sentimiento de culpa, constantemente humillado por un padre al que sólo se dirige tartamudeando. K miedoso, vacilante y desconfiado, víctima de la tiranía psicológica de papá K.

Copio:

"A veces me imagino el mapamundi desplegado y tú extendido sobre él de parte a parte. Y me parece entonces que para mi vida sólo pueden tomarse en consideración aquellos lugares que tú no cubres o que no están a tu alcance. Y esos lugares, de acuerdo con la idea que tengo de tu tamaño, son muy escasos y nada confortantes, y particularmente el matrimonio no se encuentra entre ellos".

Me ha interesado la parte final sobre el matrimonio. Copio:

"el principal obstáculo para mi matrimonio es mi certeza, ya indestructible, de que el mantenimiento de una familia y aun su conducción requieren imprescindiblemente de todos esos factores que he reconocido en ti, de la conjunción de todos ellos, los buenos y los malos, tales como se hallan orgánicamente reunidos en ti, es decir: fuerza y escarnio del prójimo, salud y cierta desmesura, elocuencia y hosquedad, confianza en sí mismo y descontento para cualquier otra persona, superioridad mundana y carácter tiránico, experiencia de los hombres y desconfianza ante los demás; luego, además, virtudes intachables, como ser: aplicación, perseverancia, presencia de ánimo, valentía. De todo esto no tenía yo, comparativamente, casi nada o sólo muy poco y, en estas condiciones, ¿me atrevería a casarme, viendo que aun tú mismo debías librar tan dura batalla en el matrimonio y hasta fracasabas ante los hijos?"

Este texto me produce la misma impresión de frío que siempre me frena hacia los escritores germanos, incluso hacia los buenos.

Club del lector


El club del lector es un portal donde se reseñan y se recomiendan libros. Puedes acceder a la opinión de los lectores que han querido comentarlos y recibir una valoración global del libro por parte de los responsables del sitio. También cuenta con un foro de lectores y enlaces a algunas editoriales de orientación cristiana. Vale la pena darse un paseo por la página y conocerlo.

Diarios

En la revista Nuestro Tiempo de julio-agosto 07, Adolfo Torrecilla repasa las últimas entregas de varios escritores españoles de diarios: Andrés Trapiello, José Carlos Llop, José Jiménez Lozano, Miguel Sánchez-Ostiz y José Luis García Martín. Señala -interesante- que muchos de estos libros superan en prestigio al resto de la producción literaria de esos mismos autores.

No he leído los diarios de ninguno de esos cinco escritores, sí parte de los de Mann, Gide, Ribeyro, Kafka y algún otro más que ahora no recuerdo. Son un género apasionante, para mi, siempre que hablen de la producción literaria y menos de sus vidas personales (a veces, es mejor no conocer las de los personajes que admiras). En esta línea morialística, son muy instructivos los epistolarios de Tolkien y de Flaubert.

La clave de este género, en mi opinión, es, como siempre en los libros, tener algo que decir. El elemento de "sinceridad" ((¿puede ser total cuando saber que se va a publicar?)) sólo es un valor añadido si se aportan cosas interesantes (que no suelen coincidir con los cotilleos ni con las actividades privadas que sólo interesan a uno mismo, y menos cuando son poco ejemplares).

Cannes'07


En la revista Nuestro Tiempo de julio-agosto 07, Jorge Collar publica un reportaje del festival de Cannes 07. Como se trata de su sesenta aniversario, aprovecha para hacer un poco de historia y situarnos en el presente de la cita más importante del cine mundial. Según los expertos, la relevancia de la cita se situa inmediatamente después de la de los Juegos Olímpicos.

Lo primero que llama la atención es el gigantismo: 1.615 películas procedentes de 89 países, 4.500 periodistas, 10.000 participantes en el Mercado del Cine, provenientes de 91 países acreditados, etc.

Jorge Collar, que no se ha perdido una edición en los últimos treinta años, nos orienta entre entre la maraña organizativa: Semana internacional de la Crítica, Quincena de los realizadores, Sección competitiva, Sección un certain régard (una cierta mirada), etc.

La Palma de Oro se la llevó el rumano Cristian Mungiu con su Cuatro meses, tres semanas y dos días. Dieron que hablar David Fincher (Zodiac), Tarantino, los hermanos Coen, Wong Kar Wai (My Blueberry Nigths) y la japonesa Naomi Kawase (El bosque de Mogari).

Más adelante, en otro artículo, comenta las nuevas entregas de viejos éxitos: Oceans'13 (la tres), Shrek (la tres) y La jungla de cristal (la cuatro). Y, atención, Hollywood prepara una película sobre Hércules, se vuelve al filón de historias de la Antigüedad.

Vinieron como golondrinas

Tenía buenas recomendaciones y me ha defraudado un poco Vinieron como golondrinas, de William Maxwell, editor-escritor norteamericano fallecido.

Una novela breve sobre padres e hijos, sobre la madre sobre todo. Tres capítulos, tres puntos de vista, el del hermano menor, el del mayor y el del padre. En el centro Bess, la madre. Dolor y separación sin consideraciones lacrimógnas. Estética realista muy norteamericana pero lejos de la fuerza de los grandes. Prosa transparente, detallosa, sin llamar la tención sobre sí misma. Ficción minimalista y doméstica, muy en la tradición USA.

En fin, que no está mal, pero tampoco es para leer a toda costa.

En esta línea de padres muertos, relación entre hermanos, etc, lean mejor A orillas del lago, de Mary Lawson. Uno más de la cadena de aciertos casi continuos que tiene Salamandra. Esta sí es una buena historia.

Rey Arturo

Me rindo con La muerte de Arturo, de Malory. Llevo más de un año con el libro atascado y se acabó. He leído 200 págs de las 800 y ni una más.

Malory, inglés, publicó en 1485 una reconstrucción del Ciclo de Lanzarote, la Vulgata artúrica francesa.

En España estaba pulcramente editado por Siruela. En el 2005 el Círculo de Lectores les superó y sacó dos volúmenes insuperables: tela, formato casi cuadrado de fácil lectura, ilustraciones de Aubrey Breadsley, un gustazo, lo tuve que comprar. El inevitable García Gual firma una introducción animante y mentirosa: dice que es moderno, breve y escueto, ágil. La realidad: es repetitivo hasta la náusea y está lleno de exageraciones, es imposible hacerte con un personaje de carne y hueso e interesarte por él. A lo mejor más adelante mejoraba, pero ya no seré yo quien lo compruebe.

Les recomiendo sobre la cuestión, de la época, las novelas francesas de Chrétien de Troyes y, moderna, la versión de Steinbeck (Los hechos del Rey Arturo y sus nobles caballeros, en Edhasa). Hay una peli reciente que a mi me gustó, El Rey Arturo, con Clive Owen y Keyra Knightley. Antiguas recuerdo Excalibir, un tanto escabrosa y truculenta, con una banda sonora impresionante.

memoria y realidad


Valle: "Las cosas no son como son sino como las recordamos".


(La novela del tiempo. La memoria. Proust. Modernismo. Tiempo de la acción y tiempo del relato).

Sinestesia


1. Psicol. Imagen o sensación subjetiva, propia de un sentido, determinada por otra sensación que afecta a un sentido diferente.
2. Ret. Tropo que consiste en unir dos imágenes o sensaciones procedentes de diferentes dominios sensoriales. Soledad sonora; verde chillón.

[tomado de Juegos de palabras]

El cartero

El cartero siempre llama dos veces. James M. Cain. 140 págs, un euro, colección Novela Negra del País. Escrita como con descuido, como de manera informal, de acuerdo con el carácter vagabundo y de pobreza de miras del protagonista-narrador-asesino. Ni fu ni fa. Cierto interés la planificación y ejecución del golpe. Al cine en 1946 (Lana Turner y John Garfield) y el 1981 (Jessica Lange y Jack Nicholson). Estilo cínico y descarnado, narra un asesinato como contaría cómo te tomas un helado en el parque. Creo que si no hubiera sido por la primera adaptación al cine, esta novela no hubiera pasado a la historia.

Flaubert

Flaubert llevaba leídos en el año de su muerte cerca de 1.500 libros para documentar Bouvard y Pécuchet, última e inacabada novela. Se negó a vivir, negó el mundo y la existencia, a cambio de la prosa.

Su magisterio es sagrado para muchos escritores y es un indiscutible para todos los buenos lectores.

Si no lo conocen, lean al menos su Tres cuentos, con la inolvidable Felicité. Sus Cartas a Louise Colet son un clásico, lectura imprescindible para los amantes del proceso de escritura en general y de Flaubert en particular.

¿muerte de la novela?